Vitamina D

VITAMINA D: EL PODER DEL SOL

 

La Vitamina D forma parte del grupo de las vitaminas lipo solubles (junto a la A, E y K), es decir, vitaminas que se absorben y transportan mejor con las grasas. Desde hace varias décadas se sabe de los beneficios que aporta esta vitamina en la salud de los huesos, no obstante, en los últimos años, numerosa evidencia científica demuestra que tiene múltiples efectos beneficiosos en numerosas patologías, incluidas las enfermedades autoinmunes. Debido a nuestro estilo de vida actual (con escasa exposición al sol), gran parte de la población sufre de deficiencia de esta vital “supervitamina”. Compartimos aquí información básica para optimizar sus niveles en nuestro organismo.

 

EXPOSICIÓN SOLAR

En nuestra piel tenemos un precurso inactivo de la Vitamina D denominado 7 Dehidrocolesterol. Cuando nos exponemos a los rayos UVB, ésta se activa y pasa a la sangre, donde luego de metabolizarse en hígado y riñones se formala Vitamina D activa o Calcitriol.

De esta manera, la exposición solar (preferentemente entre las 10 am-2pm) es nuestra principal fuente de Vitamina D (aunque el horario conveniente de la exposición depende de las características de cada persona. Horarios fuera de los recomendados podrían ser también beneficiosos.) Solo con exponer al sol la mayor parte de la piel de nuestro cuerpo durante 10 o 20 minutos (hasta que se ponga rosada) es suficiente para generar hasta 10.000 UI de Vitamina D. Incluso la exposición solar nos otorga otros beneficios como mejorar nuestro estado de ánimo y cargarnos de energía.

SIN DUDAS ÉSTA ES NUESTRA PRINCIPAL RECOMENDACIÓN PARA OPTIMIZAR SUS NIVELES DE VITAMINA D. Elija el momento del día y la duración de la sesión de exposición solar, de acuerdo a sus características personales y las del medioambiente donde se encuentra (estaciones, color de piel, sensibilidad particular al calor, entre otras).

No obstante, la capacidad de generar Vitamina D de la exposición solar depende de muchos factores: edad, raza, estaciones, lugar geográfico de residencia, etc.

 

SUPLEMENTACIÓN

Ciertas personas tienen prohibido la exposición solar por diferentes motivos, como ocurre en las personas con Lupus Eritematoso Sistémico. En estos casos, la mejor opción es recurrir a suplementos, siendo la Vitamina D3 o Colecalciferol (de elección) y la Vitamina D2 o Ergocalciferol las mejores opciones. Cabe destacar que algunos investigadores sostienen que la Vitamina D3 sería más efectiva quela Vitamina D2.

El mejor camino para iniciar la suplementación es conocer nuestros valores de esta vitamina en sangre antes del inicio. El test que debemos realizarnos se llama: dosaje en sangre de 25 OH Vitamina D. Idealmente deberíamos tener valores cercanos a los 40-50 ng/ml, no obstante, aquellas personas con enfermedades autoinmunes o neoplásicas probablemente requieran tener valores entre 50-80 ng/ml. Existen diferentes técnicas bioquímicas para realizar el test, la más recomendada es el Radioinmunoanálisis o RIA (DiaSorin). Una vez obtenido el nivel basal de 25 OH Vitamina D, se puede iniciar la suplementación y volver a realizarse el test a los 3-4 meses para observar la respuesta.

 

SEGURIDAD DE LA VITAMINA D

Es una vitamina bastante noble, con amplio margen de seguridad aún con la suplementación en dosis altas. Se ha observado que el consumo de dosis cercanas a 10.000 UI/día serían bien toleradas, no obstante, la manera más segura de controlar la suplementación con dosis altas es realizándose el dosaje de 25 OH Vitamina D con regularidad.

Los síntomas de toxicidad por Vitamina D pueden empezar a observarse cuando se sobrepasan los niveles de 25 OH Vitamina D por encima de 100 ng/ml. Para llegar a los mismos, probablemente se deban consumir dosis mayores a 40.000 UI/día de esta vitamina durante largos períodos, algo habitualmente no aconsejado. Esto puede generar aumento del calcio en sangre y orina (hipercalcemia e hipercalciuria) con la aparición de náuseas, vómitos, constipación/diarrea, dolor abdominal, debilidad, sensaciones anormales alrededor de la boca, confusión, entre otras. Cabe destacar que la toxicidad es prácticamente imposible de lograr con la exposición solar ya que el organismo posee diversos mecanismos, sobre todo en la piel, para regular la producción de Vitamina D. Aquellas personas que sufran de enfermedades como Hiperparatoriodismo Primario, Sarcoidosis, Linfomas o Tuberculosis están más expuestas a la posibilidad de sufrir hipercalcemias con la suplementación con altas dosis de Vitamina D, no así con la exposición solar.

Asimismo, aquellas personas con insuficiencia renal o enfermedades hepáticas pueden tener disminuido el mecanismo de activación del colecalciferol.

 

BENEFICIOS DELA VITAMINA D

Regula la expresión de aproximadamente 2000 genes, por lo que puede prevenir o combatir numerosas enfermedades. Dentro de sus efectos beneficiosos encontramos:

  • Tiene efecto inmunomodulador, ideal para personas con enfermedades autoinmunes. Numerosos estudios demuestran que personas con Artritis Reumatoidea, Lupus Eritematoso Sistémico, Esclerodermia, Esclerosis Múltiple, Diabetes tipo 1, Enfermedad Inflamatoria Intestinal, entre otros, presentan deficiencia de Vitamina D. A su vez, estudios demuestran que las personas con deficiencia de Vitamina D presentan mayor actividad de su enfermedad, como ocurre en la Artritis Reumatoidea y el Lupus.
  • Presenta efectos anti-cancerígenos, ya que tiene la capacidad de disminuir la reproducción y diseminación de células neoplásicas, induciendo su autodestrucción. Existe evidencia científica de que las personas con niveles más altos de Vitamina D presentan menor riesgo de padecer Cáncer de Mama, Colon, entre otros, aunque en la actualidad se están conduciendo numerosos estudios científicos para determinar el impacto real de la Vitamina D en los procesos oncológicos. Mientras tanto, la Sociedad Canadiense de Oncología recomienda consumir 1000 UI/ día de Vitamina D como medida preventiva.
  • Previene y combate las enfermedades infecciosas, siendo una estrategia recomendada para evitar las infecciones generadas por los cambios de estación, como por ejemplo la gripe
  • Aumenta la absorción de calcio a nivel intestinal,  paso necesario para que este pase a la sangre y llegue a nuestros huesos, combatiendo la osteoporosis
  • Mejora los procesos metabólicos en personas con diabetes.
  • Previene y mejora las enfermedades cardiovasculares
  • Disminuye la inflamación intestinal, otorgando beneficios a personas con Enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerosa y Enfermedad Celíaca.
  • Tiene un efecto “protector” de nuestros genes, modulando los procesos que llevan a la reparación de genes alterados o dañados.
  • Series de casos clínicos demuestran los beneficios de la suplementación en personas con autismo

 

COMPAÑEROS INDISPENSABLES

Existen ciertos minerales y vitaminas que son necesarios para que la Vitamina D pueda ejercer todos sus beneficios. Entre ellos destacamos:

  • Magnesio: es el más importante. Sus principales fuentes son: semillas de sésamo, almendras, nueces, avellanas, castañas de cajú, espinaca, acelga, achicoria, cacao amargo, cereales integrales, entre otros.
  • Vitamina K2 o Menaquinona: presente en el Natto, es fundamental para que el calcio absorbido a nivel intestinal se dirija a los huesos.
  • Zinc: presente en las ostras (su principal fuente), legumbres, huevos y frutos secos. Es un mineral indispensable para el refuerzo de nuestras defensas, hecho que se potencia en combinación con la Vitamina D.
  • Boro: la miel, semillas, frutas (principalmente manzana y uvas) legumbres, verduras (principalmente de hoja verde y zanahorias) y frutos secos son sus principales fuentes.

CONCLUSIÓN

Existen suficientes evidencias para considerar la optimización de nuestra Vitamina D. Recomendamos:

  •  Realizarse el chequeo periódico de sus niveles de 25 OH Vitamina D por método confiable (RIA).
  • Utilizar la exposición solar como principal fuente de producción de Vitamina D tantas veces como le sea posible (si es que no tiene contraindicación al mismo).
  • Recurrir a la suplementación con Vitamina D (preferentemente D3) cuando no puede realizar exposición solar o como complemento a ésta.
  • Consumir en forma diaria los “compañeros indispensables” para optimizar las funciones de la Vitamina D.

 

En la actualidad se están realizando numerosos estudios científicos para evaluar el rol de la terapéutica con Vitamina D en los diferentes procesos patológicos. No obstante, si ud padece de una enfermedad autoinmune o neoplásica, considere su optimización.

Para mayor información (disponible en inglés) recomendamos visitar la web: www.vitamindcouncil.org, a cargo del Dr Cannell, uno de los principales investigadores en el mundo en materia de Vitamina D.

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