• Home  / 
  • Crisis Curativa

Crisis Curativa

  ESCUCHANDO A NUESTRO CUERPO

 

“La Sabiduría del cuerpo para purificarse”

 

Denominamos Crisis Curativa al conjunto de síntomas que se producen luego del inicio de alguna terapia que estimule la desintoxicación del organismo.  Constantin Hering, reconocido homeópata, nos dejó la siguiente reflexión en sus conocidas  Leyes de Curación: “Toda curación comienza de adentro hacia afuera y en orden inverso en el que han aparecido los síntomas o males”.

Nuestro organismo (en complicidad con la Naturaleza) posee toda la sabiduría para generar sus propios mecanismos de autocuración. Muchos de ellos derivan en la aparición de síntomas que suelen molestarnos. Hemos aprendido que al síntoma hay que suprimirlo mediante la Terapia ANTI-SÍNTOMA, pero pocas veces hemos reflexionado acerca del significado de los mismos.

Inevitablemente, nuestro estilo de vida actual nos lleva a acumular numerosas toxinas en nuestro organismo. Asimismo, los tratamientos supresores nos llevan a depositarlas en  zonas cada vez más profundas del mismo, generando así procesos patológicos crónicos (parte de la teoría del Ensuciamiento Celular del Dr Seignalet).

Cuando nos embarcamos en el Camino de la Sanación Natural, sobretodo, a través de la elección de un régimen alimenticio que “tienda a purificarnos”,  es habitual que nuestro organismo comience a poner en juego sus mecanismo de autocuración, siendo el principal de ellos la DESINTOXICACIÓN. La misma implica la expulsión de toxinas crónicamente acumuladas a través de nuestros órganos de eliminación o emuntorios: la piel, el hígado, el intestino, los riñones y los pulmones. De esta manera, durante una Crisis Curativa pueden ocurrir dos contingencias:

  • La aparición de síntomas relacionados con la eliminación de toxinas a través de nuestros órganos depurativos: sarpullidos, acné, diarreas, fiebre, picazón en la piel, pérdida de peso, cansancio, tos con secreciones respiratorias, cefaleas, secreciones nasales, sudoración profusa, aumento en la cantidad y frecuencia de las micciones urinarias, entre otras.
  • El empeoramiento de síntomas actuales o la reaparición de síntomas padecidos en épocas anteriores,  generalmente de enfermedades “suprimidas” en el pasado. De esta manera, uno puede presentar supuración de un oído afectado por una otitis en la infancia o dolor en alguna articulación sufrido tiempo atrás. Esta es la famosa Ley de Curación de Hering donde nuestro cuerpo comienza a “recordar” su propia historia.

Es importante conocer estos conceptos para saber interpretar los síntomas que experimentamos cuando transitamos este camino ya que podemos caer en los siguientes pensamientos erróneos: “este tratamiento me está empeorando”, “hacía tiempo que no me dolía nada y ahora me duele todo”, “esto me debilita”, etc. Pero en general, estos síntomas son pasajeros, de corta duración, luego de la cual sobreviene la mejoría. En los procesos patológicos verdaderos, esto no ocurre así.

Ante la presencia de una crisis curativa, ofrecemos las siguientes recomendaciones:

  • ESCUCHE A SU CUERPO,  si se siente cansado: repose, si no tiene apetito: no coma, si tiene sed: hidrátese,  aprenda a seguir las instrucciones que él mismo le da.
  • Persista en el régimen: sin dudas, es el camino correcto.
  • Tome abundante líquido: es fundamental para favorecer la eliminación de toxinas. Recomendamos la ingesta de agua de buena fuente o infusiones herbales, acompañadas de limón y miel. Si bien no hay problemas en dejar de comer por unos días, es importante la ingesta de miel para prevenir las hipoglucemias.
  • Vigile la función de sus emuntorios:  no recomendamos ninguna práctica depurativa en particular durante la crisis curativa si sus órganos de eliminación funcionan correctamente, ya que el propio organismo hará lo que sea necesario, de lo contrario, sugerimos asesorarse con un profesional competente en el área, para valorar la necesidad de utilizar alguna técnica de limpieza emuntorial, como la limpieza intestinal.
  • Descanse: el organismo invierte mucha energía en desintoxicarse, esto genera cansancio. Reposar (tanto física como emocionalmente) es una buena manera de ahorrarla.
  • Aproveche este momento para encontrarse con Ud. mismo: la meditación, la respiración, el reiki, entre otros, pueden ayudarlo.
  • En lo posible, evite suprimir los síntomas de la crisis curativa, deje que su organismo fluya… No obstante, recomendamos el seguimiento estricto por un profesional competente en el área (sobretodo para personas con enfermedades crónicas) que lo aconseje y le ayude a interpretar su proceso.

No es posible establecer una base nueva de vida si primero no nos libramos de las toxinas acumuladas, por más que este proceso no siempre sea agradable. Una alimentación natural y un clima psicológico armonioso nos ayudarán a transitar este magnífico proceso divino de sanación.

En sucesivos escritos profundizaremos en la importancia de la complementación de la alimentación natural con la práctica de medidas depurativas.